miércoles, 8 de septiembre de 2010

7 Sentidos

INDICE:

S. Gusto………………………………………………………………………..
S. Olfato……………………………………………………………………….
S. Tacto………………………………………………………………………..
S. Visión………………………………………………………………………
S. Audición…………………………………………………………………...
S. Sensorial Paranormal………………………………………………...
S. Universal…………………………………………………………………...



















“EL Gusto”: (Saboreando la Vida)

. Probar, degustar, saborear tres palabras que al pensarlas me imagino…”Frutillas con Crema”, rojas y jugosas, con una inmaculada crema blanca deslizándose por aquellas curvas coloradas, esta sensación se eleva al probarlas, acercar ese dulce y mágico sabor a nuestras papilas gustativas me hace sentir cosas inexplicables, e impensables en la realidad, placeres inesperados ocultos en lo mas profundo del hipocampo afloran al probar aquellas dulces y magistrales, “Frutillas con Crema”.

Soy Emma Suggens, tengo treinta y siete años y soy una chef internacional, reconocida, famosa, admirada por muchas y amada por todos, sin embargo nadie sabe nada acerca de mí realmente; Gracias a mi trabajo soy dueña de una cadena de restaurantes, además de tener un programa de televisión en un canal de cocina.
Estoy divorciada hace cuatro años, no tengo hijos, soy estéril, era hija única, digo “Era”, porque mi padres fallecieron hace doce años en un fatídico accidente automovilístico….No tengo a nadie, sólo me tengo a mi y a mi talento para cocinar.

Es Viernes y estoy en uno de mis restaurantes, cada vez que voy a mis locales me gusta cocinar a mí, sentir los alimentos crudos en mis manos y luego ver la “Transformación Mágica” que estos requieren para ser consumidos, es una de las sensaciones mas emocionantes en mi vida. Tras la ventana de la cocina estoy yo, sola, todos los trabajadores están felices y mas aún los clientes…Sin embargo en un rincón se encuentra una mujer llorando, frente a ella un hombre, que a mi parecer es su pareja, ya que observo desde la ventana de la cocina, los empleados que se cruzan frente a mi obstaculizan mi vista pero aun así logro ver la cara de felicidad que expresa aquel hombre cuando llevan su orden y mas aún la expresión de felicidad de la mujer cuando prueba su plato, inmediatamente para de llorar.

Es increíble que ese estado anímico triste, lo haya borrado yo, sin siquiera tener contacto directo con aquella mujer y es curioso que yo siendo tan buena preparando platos nunca he estado realmente satisfecha.

Siempre observando tras la ventana de la cocina he visto como todos disfrutan probando, degustando y saboreando mis creaciones, se ponen felices, alegres, sin embargo son pocas las veces que yo me he sentido así.

He saboreado los platos mas exquisitos del mundo, pero nunca he saboreado el beso de un hijo, he probado los postres más costosos y apetecidos, pero nunca he saboreado el gusto de una familia unida, he degustado y creado los platos mas extravagantes y raros, pero nunca me he sentado con una amiga a disfrutar de una hamburguesa, He visto día a día como mi trabajo pone felices a los demás, sin embargo cada día que pasa esta acabando más y más conmigo.

FIN.

Pronto subiré los otros 6…

La Historia de una Flor que se Marchita.

Siempre he pensado que las personas somos seres hechos con un propósito, con un periodo de tiempo, un comienzo y un final, es indescriptible narrar la emoción que siente un padre cuando ve a un hijo nacer, sentir que esa criatura que ves es parte de ti, pero como la vida da grandes cosas con facilidad, también las quita.
Lorena, mi pareja, juntos éramos tan felices, ella era tan bella, aún recuerdo la primera vez que nos conocimos, ambos teníamos nueve años estábamos en la iglesia, Lorena llevaba un vestido celeste y estaba en medio de sus padres, yo estaba en la banca del lado, junto a mis abuelos, nos mirábamos y sonreíamos mientras el sacerdote predicaba, en ese momento sólo pensaba en sus ojos, en su sonrisa y en lo linda que se veía con aquel vestido; Al ir pasando los años comenzamos una relación, nos amábamos tanto, éramos el uno para el otro. Cuando me dijo que estaba embarazada fue el día mas feliz de mi vida, sentí muchas cosas inexplicables, todo me hacía feliz, lo árboles, la música, las casas, la comida, los niños, el viento, el mar, todo, pero como dije anteriormente la vida da muchas cosas pero también quita bastantes, el día del nacimiento de mi hijo, Lorena no se sentía muy bien, le dolía mucho la cabeza y estaba muy mareada, yo le decía que eso era normal al igual que todos en el hospital, si hubiera tomado más atención o si los doctores hubieran hecho algo tal vez todo se habría evitado; Eran las 2:15 PM del 22 de enero, el momento en que nació mi hijo y falleció mi esposa, una hora tan contradictoria, estaba inmensamente feliz porque mi hijo había nacido y quería morir de tristeza por la pérdida de la mujer que mas he amado, el mundo florecía en una parte de mi y en la otra se estaba destruyendo.

Han pasado cinco años desde entonces, y hoy llevo a mi hijo a su primer día de clases, ese momento tan importante en la vida de un padre, ver a su hijo desenvolverse en este cruel mundo es motivo de orgullo para cualquiera.
Estos cinco años han sido muy duros, tuve que enfrentar una paternidad solo, mis padres viven en el sur y yo en Santiago, tenía que seguir trabajando pero aún así salí adelante con mi pequeño Isaías, “la flor de mi vida”. Muchas veces pensaba en morir, así de una vez se acabaría el sufrimiento, pero ver la “sonrisita” de mi bebe me daba fuerzas, ánimos, de continuar sólo por el.
Isaías es el rayito de sol de mis tristes mañanas, mi cucharadita de azúcar de mi amargo café, mi salida del túnel, mi arco iris en la lluvia, mi tranquilidad en la tormenta, mi medicina en la enfermedad, mi claridad en la oscuridad, el es mi trozo de vida en la muerte.
Lo amo con todo mi ser, aún recuerdo ese día cuando por primera vez a los siete meses y tan sólo con cuatro dientes me miró y me dijo “Papá”, o cuando a los dos años y medio me dijo “Papá, te quiero mucho”, son cosas que jamás olvidare, y siempre la llevaré conmigo.
Yo siempre mencioné a su madre, le decía que se encontraba en el cielo junto con Dios y que desde allí nos cuidaba y acompañaba. A veces íbamos al cementerio y allí junto a su tumba, se me salía una que otra lágrima pero siempre que eso sucedía Isaías me miraba y me decía, “No llores Papá, acuérdate que Mamá nos cuida desde el cielo”, ver su carita, expresándome preocupación y amor me devolvían el aliento y las ganas de continuar.
Isaías estaba al cuidado de “Susanita”, su niñera, una mujer de 63 años que estuvo apoyándome desde el momento que falleció Lorena; Susanita es una enfermera retirada y su situación económica no es muy buena razón por la cual vive en mi casa y así cuida de Isaías mientras yo no estoy.
Era 18 de Octubre, aún lo recuerdo muy bien, estaba trabajando cuando de pronto recibo una llamada desde el colegio, era la directora diciéndome que Isaías estaba muy mal…
Luego de oír esto me fui inmediatamente al colegio, donde vi a mi “pequeña flor”, estaba pálido y no hablaba casi nada, Luego de eso lo lleve a la clínica donde lo dejaron en observación ya que no se explicaban que le sucedía, tenía mucha fiebre, vómitos, le dolía mucho la cabeza y tenía problemas para respirar…
Las personas somos como plantas, en este caso como “flores”, necesitamos día a día, luz solar, agua y mucho cariño, si un día falta uno de estos factores la flor comienza a decaerse, se deshidrata y lentamente comienza a marchitarse, mi “pequeña Flor”, se estaba marchitando y no sabía por que.
Pasaron las horas, los días, las semanas, los meses y mi “pequeña Flor” cada día estaba peor, No había un diagnostico, una hipótesis, nada, nadie sabía que podía padecer mi pequeño Isaías.
Han pasado dos semanas luego del cumpleaños de mi hijo, ayer estuve con el y me dijo que quería ver a su Mamá, yo en muchos intentos le decía que ella estaba en el cielo, que lo cuidaba desde allí, pero el me respondía, que en sueños la había visto y le decía que lo estaba esperando. Eso me dejó muy pensativo, ¿que le estaba sucediendo a mi “Pequeña Flor”?, llegué a una conclusión, mi pequeño Isaías estaba muriendo de pena, le faltaba un factor muy importante a mi pequeña flor, por eso se comenzó a marchitar, “su madre”.
Es impresionante la similitud que tenemos con las flores, a mi pequeño le hacía falta el cariño maternal, estaba muriendo y yo nada podía hacer para detenerlo.
Hoy es 15 de Febrero y hace un momento atrás estuve con mi hijo; Luego de entrar a su habitación me senté, el me quedó mirando y me dijo -¿Qué pasa, Papito?, te ves triste-, yo sin poder hablar comencé a llorar y el me dijo –No llores, acuérdate que mamá nos cuida desde el cielo-, en ese momento le expliqué que no era por su mamá por quien lloraba sino por el, y me respondió,-no te preocupes, no te quedarás solo, yo y mamá te cuidaremos desde el cielo, y ya verás que en muchos años más volveremos a estar juntos los tres como una familia y cuando eso pase nunca nadie mas va a llorar-, yo le tomé la mano y le pedí que por favor no me dejara solo, el me miró y me dijo, -eso nunca pasará, porque te Amo mucho Papa, y te cuidaré siempre desde el cielo, siempre te amaré “Papito”.- Luego de decir esto cerró sus dulces ojitos y dejó de respirar, su corazón dejo de latir y su sangre dejó de fluir…
Así es la vida, nos regala cosas con facilidad y también las quita, somos como flores queriendo florecer para enfrentar la vida pero llega un momento en donde solos no somos capaces y deseamos morir, ese ya no es mi caso, se que tengo conmigo el agua, la luz solar, el amor y el cariño suficiente para seguir floreciendo, además se que algún día estaré junto a mi “pequeña flor”, que tantos días de felicidad me hizo pasar y junto a Lorena y se que los tres seremos un bellos ramo de flores.


FIN.

Ojos que No Pueden Ver, Realidades que No se Sienten

Son las 4:15 AM y Lucy aun no se queda dormida…esta todo oscuro y ella esta muy ansiosa, no puede ver nada, literalmente no puede, cuando tenía ocho años perdió la visión de un momento a otro, ahora que tiene 22 años por fin recuperará la vista; en la mañana se hará una cirugía de transplante de corneas luego de estar catorce años en las tinieblas y desconectada totalmente del mundo. Lucy vive sola en Santiago, con su perro Tun-Tun (entrenado para ayudar a los ciegos), sus padres murieron semanas después que ella perdió la vista, quedando a cargo de su hermano Manuel, el cual ahora tiene treinta y un años y luego de que Lucy terminó el colegio, este entro en una terrible depresión, razón por la cual se encuentra internado en un hospital siquiátrico.
Lucy tiene recuerdos muy bellos acerca del mundo, de los colores, de los rostros, de los paisajes y en general tiene una visión maravillosa acerca de la vida, debido a esto lo único que mas desea en el mundo es apreciar nuevamente las maravillas que le ofrece este planeta.
Son las 5:12 AM y aun no puede dormir, la ansiedad es mas grande, además Tun-Tun no ha parado de ladrar y eso también la preocupa bastante.
Luego de unas horas Lucy logró dormir, pero sonó el despertador, eran las 8:15, se levantó con ayuda de Tun-Tun y luego bajó de su departamento, cuando se aproximaba a abrir la puerta del edificio se acercó corriendo el conserje, puesto que alguien que no quiso dar su nombre había dejado un sobre para ella, Lucy extrañada le preguntó al conserje:
-¿Esta escrito en Braile?-
-¿Cómo voy a saberlo señorita?, aun no lo abre- dijo el conserje
-¡oh! Discúlpeme señor, es que hoy he estado un poco distraída- dijo justificándose Lucy, -además en una horas mas podré ver, me operarán las 11:30 y bueno, usted comprenderá que es una alegría muy grande y motivo para andar distraída (Lucy, mientras estaba abriendo el sobre)
-No creo que deba operarse señorita- dijo el conserje
-¿a que se refiere?...
-a lo que dice la nota…”Lucy, ¡por favor! No abras los ojos”…
Lucy tomó la nota de las manos del conserje, le dio las gracias y tomó un taxi hacia el hospital, en el camino pensó en quien podría haberle dejado esa nota, ella no tenía familia y todos sus amigos querían que ella se operara, así podría ver por sí misma las obras de arte que creaba con óleo en tela, ahora la otra interrogante era también si realmente el significado de esa nota era el que alguien no quería que Lucy se operará, porque también podría tratarse de otra cosa, Lucy decidió dejar el tema apartado de su cabeza dándole cabida a la emoción de su operación.
Eran la 11:15 AM cuando entró a pabellón, de pronto sintió una voz muy dulce que le decía,-cierra los ojos y cuanta hasta diez…-
-He tenido los ojos cerrados durante 14 años-, luego de decir esto Lucy se durmió…
(5 horas después)
-¡Lucy!, ¡Lucy!, ¡Lucy!, ¿estas bien?, Lucy, ¿puedes oírme?-
-¡Clara!, Clara eres tu…
-¡ja ja ja! Amiga, ¡que felicidad!, que felicidad contemplar tu nueva manera de ver…
-¡Clara, no sabía que tenías el pelo rubio!..
-¡ja ja ja! Que alegría, ya puedes ver bien y tan solo han pasado una horas luego de tu cirugía…
-algo así veo colores, no distingo muy bien, en realidad veo muy borroso y por lo mismo me cuesta distinguir tu rostro…
-si es así mejor que no lo distingas, ¡ja ja ja!
-no creo que seas fea, por tu voz debes ser muy bella…
-gracias aunque…

En ese momento entró el médico dándole especificaciones de la operación y de los cuidados que requería el post-operatorio, -Comenzaras a ver claramente, alrededor de tres o cuatro semanas, usa las gotitas, si te duelen o si se te irritan mucho los ojos ponte los parches, usa los lentes cada vez que te expongas al sol y bueno antes de dormir lávate los ojos con abundante agua tibia, ponte la crema relajante de parpados y no mires televisión hasta los ocho o nueve días, la luz de la pantalla te afecta mucho y bueno eso sería todo, hasta luego fue un placer, adiós, suerte-
-Gracias doctor usted le ha devuelto el sentido luminoso a mi oscura vida- mientras Lucy agradecía al médico su amiga Clara encendió la televisión…
-“Se ha encontrado la cabeza y una pierna de Jorge Mollano, que ha sido descuartizado, y sus restos se han repartido por diversos puntos de la comuna, y aquí como podemos ver la mancha de sangre, en la casa de los Mollano donde supuestamente se le dio muerte al joven de 17 años”-
Un silencio profundo invadió toda la habitación luego de que clara desconectara brutalmente del enchufe el cable del televisor, Lucy estaba atónita por las imágenes que acababa de presenciar, ella estaba confundida ya que las primeras imágenes que podía ver luego de catorce oscuros años fueron tan horrorosas.
Al ir pasando las semanas, Lucy comenzó a actualizarse respecto al mundo, leyendo los diarios, mirando televisión y criticando los trabajos de sus compañeros de arte de la universidad.

A pesar de que se informó mucho en las semanas subsiguientes a la cirugía, no comprendía que había sucedido con el mundo que ella recordaba, ¿Qué pasaba con los colores?, la alegría, la solidaridad, la conciencia social, el amor y respeto a la familia, el amor al prójimo, “todo se ha ido, las personas han olvidado la esencia de la vida, han dejado de ver la belleza del mundo para adaptarse a la brutalidad con la que los humanos viven hoy en día”, todo esto lo pensaba mientras miraba a través de la ventana y contemplaba la cuidad.

Lucy no podía creer que en la televisión mostraran un asesinato y a las personas no les importara, no podía creer que pasara un hombre por la calle y le robara su cartera a una señora y que las personas que presenciaban ese acto no hicieran nada, no podía creer que en pleno sigo XXI, aún se cometan guerras, no podía creer que un padre violara a su propia hija y que la justicia no hiciera nada sólo porque faltaban pruebas, no podía creer que un adolescente se alcoholizara y se drogara sólo porque le faltaba cariño y amor de sus padres, Lucy tampoco podía creer que este quiebre de la sociedad se deba a que las personas no son capaces de ver, a pesar de que ninguno es ciego.

Después de reflexionar Lucy recordó la nota que le había entregado el conserje meses antes y decidió ir a buscarla, puesto que luego de que el conserje la leyó para ella nunca mas la volvió a ver y para sorpresa de Lucy esta nota no era nada mas que la cuenta del teléfono, que por cierto le habían suspendido temporalmente el servicio debido a no pagarlo, muchas dudas invadieron su mente, ¿Por qué el conserje le había dicho eso?, ¿Quién era el conserje?, ¿Por qué le había dicho “No abras los ojos”?...debido a todas estas dudas Lucy decidió ir a preguntarle a este hombre de que se trataba este enredo de sucesos demasiado incomprensibles para ella, y para su mala suerte el conserje ni siquiera recuerda a la persona la cual le estaba hablando y mucho menos recuerda haberle entregado una nota…Lucy llena de dudas y confusión subió corriendo a su departamento, allí se encerró en su habitación a llorar, se sentía tan sola, tan abandonada, además de haber descubierto hace muy poco, que el mundo que estaba viviendo no era el mismo que vivió en su infancia.

Hoy es Jueves y han pasado nueve meses desde que Lucy comenzó a ver y ambos vamos en la micro, ella va tres asientos mas adelante que yo; Soy Marco, amigo de la infancia de Lucy, aunque ella no me debe recordar, “soy ciego” aunque yo, si puedo ver, literalmente. Salí hace dos meses de la cárcel por asesinar a un hombre inocente.
He sido ciego muchas veces al igual que todos, nunca he tenido el valor de mirar hacia el frente y decir “ahora si puedo ver”, y si ahora lo dijera, estaría mintiendo ya que aun tengo los ojos vendados; En la historia de mi vida he conocido muchos ciegos, conocía a una mujer que era ciega y se suicidó, otra persona que era ciega y golpeó a su madre, otro que es ciego y es drogadicto, de hecho estuve en un centro de reunión de ciegos, “La Cárcel”. Es difícil ponerse a pensar en que los ciegos no son aquellos que no pueden ver porque tienen alguna patología, sino que son los que no saben pensar y no logran apreciar las maravillas que nos ofrece este bello mundo.
Lucy se acaba de levantar de su asiento y se aproxima a bajar, yo también me levanto para detenerla, me acerco y la hablo por su nombre y ella antes de voltearse me dice -Marco, ¿eres tu?-, al verme me dice, -si, ¡si eres tú!, ¿Cómo has estado?, tantos años sin verte, cuéntame de tu vida- y yo le respondí muy suavemente, he estado ciego pero ya me recuperé…
Luego de hablar alrededor de cuatro hora en un café, comprendimos que ambos teníamos mucho en común.
Lucy es una gran mujer y además es muy hermosa y para mi suerte ella opina lo mismo sobre mí, siento que he encontrado el amor de mi vida, y Lucy piensa igual…

(7 meses después)
-“Amigos y amigas nos hemos reunido este día con el motivo de ayudarlos, ustedes se preguntarán ¿a que?, bueno, los hemos venido a ayudar a combatir una epidemia que hace décadas nos ha estado afectando y ha ido en evolución, “La Ceguera”, Amigos, todos alguna vez hemos sido ciegos, debido a esto te invito a operarte a sanarte contra esta grave enfermedad, es muy fácil, ya que la única cura es el “Amor”, ¿a quien?, a tu familia, a tu pareja, a tus hijos, a tus padres, a tus hermanos, al prójimo, a los ancianos, a los animales, a la naturaleza, a Dios e incluso a los que no amas…
Luego de decir esto Lucy se bajó del escenario, me abrazó y me dijo –gracias por apoyarme en mi ayuda de los que aun tienen los ojos cerrados-
Con el pasar de los meses nos fuimos entrelazando, cada uno con sus propias metas y objetivos que se complementaban con el otro. Lucy terminó su carrera de licenciatura en artes, aunque se dedicó cien por ciento a dar charlas sobre la ceguera, y yo la llevaba en mi auto…Eran la 00:15 AM y nos dirigíamos a Iquique, a dar una charla a minusválidos, cuando de pronto por esas casualidades de la vida se cruzó un camión, traté de frenar, Lucy gritaba pero perdí el control del vehículo chocando contra el camión.
Luego de dos semanas hospitalizado y recobrar la conciencia, me diagnosticaron ceguera permanente. Lucy aún no despierta del coma y todos los médicos, en especial yo, esperábamos expectantes su recuperación, ya que existía el enigma de que ella también estuviera ciega…
Y como era de esperar, Lucy también quedó con ceguera permanente.

Han pasado dos años desde aquella fatídica noche y hace tres semanas Lucy y yo nos casamos y ella está embarazada.

Al final de todo esto he aprendido mucho acerca de la vida, especialmente que no se necesitan ojos para ver lo que realmente importa, he aprendido que no se necesitan ojos para entender la vida, no necesito ojos para ver lo que siente un hijo cuando ve a su padre agonizar, no necesito ojos para apreciar un beso entre dos personas que se aman, no se necesitan ojos para apreciar la sonrisa de un niño que esta feliz de sentirse protegido, no necesito ojos para descubrir los secretos de la vida, no necesito ojos para ver a Dios, no necesito ojos para verme a mi mismo, no necesito ojos para mirar a las personas en la cara, no necesito ojos para ver la lluvia o el viento, y mucho menos necesito ojos para ver lo inexistente que a pesar de que no existe yo lo aprendí a ver y a valorar de una manera impresionante y lo más importante es que no se necesitan ojos para amar y mucho menos para ser amado.

*Todos hemos sido ciegos en algún momento de nuestra larga y complicada vida, lo importante es usar el tratamiento adecuado para curar la ceguera y así de una buena vez ver lo que importa…

Yo y Lucy somos una pareja que aprendimos a ver; todo lo podemos mirar y apreciar, a pesar que ambos seamos ciegos*.





FIN.