lunes, 20 de diciembre de 2010

Trastornos Navideños

El Olor a galletas, el sonido de las luces del árbol de navidad, la cena navideña, los regalos, el pesebre, la decoración, la felicidad en el aire, la unidad, el 24 de diciembre…

Todas estas cosas me dan una profunda depresión, al contrario de mucha gente, la cual le agrada esta fecha, yo siempre me deprimo, tal ves debe ser el hecho de recordad la navidad de mi infancia, las cuales no fueron las mejores.

Soy Carlos Maturana, y si bien en estos momentos de mi vida, a mis treinta y cinco años, soy un hombre exitoso con una familia ya formada, cuando era pequeño todo era muy distinto, ya que mis padres eran humildes y muy pobres; yo antes vivía en el campo en un pueblito cerca de chaiten, Siempre recuerdo que para esta fecha, mis padres evitaban recordarla, y simplemente nos acostábamos temprano, yo y mis 4 hermanos, Nunca celebramos navidad porque nunca tuvimos los recursos, muchas veces íbamos temprano al pueblo y podíamos ver a las familias como preparaban la cena, los niños como veían los regalos bajo sus árboles, y nosotros nada…en estos momentos para mi es muy difícil escribir sobre esto, puesto que me emociona bastante.

Al ir pasando los años, la situación no mejoraba; en el pueblo se hacían fiestas navideñas a las cuales mis hermanos asistían y yo como era el menor no iba, mi mama también se preparaba para ir, ya que en la casa no teníamos comida especial para la fecha, entonces la única solución de diversión era ir a aquellas fiestas…y así daban las 12 yo en la mesa junto a mi papa…le deseaba una feliz navidad mientras que el con lagrimas en los ojos me decía lo mismo…El siempre me pidió disculpas por no darme regalos y una gran cena…yo siempre le respondía que el mejor regalo que podía recibir era estar junto a el…

Ahora a 25 años de aquellos días, lo recuerdo con gran nostalgia, y el hecho de recordar que mi padre ya no esta aquí, me trae más melancolía, yo amaba a mi padre, el siempre estuvo conmigo, y luchó para que yo llegara hasta aquí…yo me esforcé y crecí con el propósito de que si yo tenia hijos algún día, debía darle todos los regalos que me pidieran para navidad, sin embargo hoy es navidad y bajo el árbol no hay ningún regalo de mi parte para ellos…Eso fue algo que comprendí luego que falleció mi padre…antes de morir me dejo una carta en la cual decía “Hijo te dejo mil besos y abrazos, como herencia”, y bueno mi padre no tenia mucho pero ese fue el regalo mas grande que jamás había recibido, y eso pretendo desde entonces obsequiarle a mis hijos, besos y abrazos puesto que ese es el mejor regalo.

Hoy es Navidad, son las doce...Mientras todos se abrazan y desean feliz navidad yo estoy aun sentado en mi puesto de la mesa, llorando recordando lo feliz que fui en esta fecha junto al cariño de mi padre, y aunque se que el ya no esta, me queda su herencia, la cual jamás olvidare…

Les deseo una ¡Feliz Navidad!

Fin….

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